Baño
- Baño con bañera o ducha,
- Papel sanitario,
- Jabón para el cabello,
- Gel para el baño,
- Tina de baño,
- Baño en suite
Equipamiento audiovisual y tecnológico
- Televisión,
- Televisor de pantalla plana
Vistas y exteriores
- Panorámicas
Autostrada Tiranë - Elbasan, 1030 Tirana, Albania
Keshtjella Xhabeqos es un hotel de cuatro estrellas ubicado en las afueras de Tirana, a unos 20 km del centro histórico y la plaza Skanderbeg. Se encuentra a poca distancia en coche de lugares como el teleférico Dajti Ekspres (24 km), la emblemática Roca de Kavaje (24 km), la Casa de las Hojas (19 km) y la antigua residencia de Enver Hoxha (21 km). El aeropuerto internacional Madre Teresa está aproximadamente a 30 km.
Las habitaciones están diseñadas para ofrecer una estancia cómoda, con aire acondicionado y baño privado equipado con bañera y productos básicos como champú y jabón. Cada habitación cuenta con televisión pantalla plana, hay opciones para familias y espacios libres de humo.
En el exterior, los huéspedes pueden relajarse en el jardín o aprovechar el estacionamiento privado sin coste adicional. Además, se admiten mascotas. Para mayor comodidad, el hotel dispone de bar, club infantil y servicio a la habitación que garantiza una atención personalizada durante toda su visita.
Realice su reservación en nuestra página web y obtenga detalles completos, una galería extensa de imágenes, mapas pormenorizados para su orientación y opiniones de huéspedes anteriores que le facilitarán la elección.
Habitaciones: 6Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Keshtjella Xhabeqos
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Atención y amabilidad excepcionales del personal, especialmente de Robin, el inglés, que hizo sentir como en casa y recibió con raki mientras los niños jugaban en el parque. El desayuno fue espectacular, con comida tradicional tanto en la mañana como en la cena, todo acompañado de unas vistas geniales desde las mesas al aire libre. Muy limpio y ubicado en un lugar tranquilo y encantador en las colinas cerca de Tirana y Durres, parecía otro mundo. Eso sí, el camino incluía unos kilómetros complicados por una carretera sin asfaltar.